El león y su reflejo

Cuento de El león y su reflejo

Un león se aproximó a un lago, empujado por la sed, y al acercarse a la orilla, se sobresaltó tras ver su rostro reflejado en las tranquilas aguas:

-“Tendré que tener mucho cuidado con ese león tan fiero. Seguro que es el dueño del lago” – se dijo a sí mismo el asustado felino.

Pero era tanta la sed que tenía que, de nuevo, dirigió sus pasos al lago. En esta ocasión abrió sus fauces amenazadoramente y al ver que el reflejo hacía lo mismo sintió terror…

El pobre y sediento león salió como alma que lleva el diablo. Sin embargo, la sed era más fuerte que el miedo. Por eso volvió a la orilla en repetidas ocasiones sin probar ni una gota de agua hasta que un día ya no pudo contenerse más. Armado de valor y determinado a calmar su sed, decidió poner fin a su padecimiento. Bebería, pasase lo que pasase.

Así que dicho y hecho. Se dirigió al lago con la determinación que uno espera del rey de la selva y metió la cabeza en el agua para beber como si el mundo se fuese a terminar en ese mismo instante. Al hacer esto, el león enemigo desapareció.

Moraleja del cuento El león y su reflejo

Muchos de nuestros miedos son pura imaginación y sólo enfrentándonos a ellos lograremos que desaparezca para siempre.

Valores del cuento El león y su reflejo

Miedo, enfrentarse a las dificultades, valor, valentía.

You may also like...

Leave a Reply